¿Quién dijo que un cono isabelino tiene que ser aburrido?

Lo que empezó como 14 días de recuperación para Finn, un tierno Golden Retriever, se convirtió en una pasarela de creatividad. Sus dueños decidieron transformar un momento difícil en una serie de disfraces que ya le están dando la vuelta al mundo.

Una prueba de que, con un poco de amor y humor, cualquier “mala noticia” puede transformarse en una sonrisa.

@nestordacosta

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